28 mar. 2014

Colutorio Lacer

Ya van dos semanas probando el colutorio de Lacer que recibí gracias a la campaña de treemkt y  puedo deciros que estoy muy contenta con él. Nunca me ha gustado usar colutorios, me resultan todos muy fuertes, pican en la boca, no  los aguanto mucho tiempo...y con algunos me tenía que enjuagar la boca varias veces con agua para quitarme su molesto sabor despues de usarlos. En este sentido Lacer me ha convencido bastante, es fuerte...pero suave a la vez. No pica y despues de usarlo no me siento molesta...siento la boca fresca y agradable.
Yo de momento lo uso a diario, deja buen aliento y no me resulta molesto de usar.
Sobre los beneficios que pueda provocar en la salud dental, blancor de los dientes, etc...creo que lo tendré que usar durante más tiempo para poder opinar.
Lo que si adelanto es que antes notaba la parte interna de los dientes "delanteros" rasposa a causa del sarro....y desde que uso el colutorio la noto suave. ¿Casualidad? Creo que no.

14 mar. 2014

Probando....colutorio Lacer

Nuevamente a través de la web de treemkt tengo la oportunidad de probar un buen producto. En este caso se trata del colutorio Lacer .
Ayer noche para mi sorpresa recibí mi treebox, con un colutorio para probar, seis medianos para repartir y 24 más pequeñitos para repartir también. En los próximos días empezaré a repartir muestras entre aquellos de vosotros a los que vaya viendo y por supuesto probaré el producto para poder daros mi sincera opinión.
Estoy deseando estrenar mi colutorio y ver que sabor y sensación deja en la boca!

12 mar. 2014

Bravo Caprabo!

Este pasado sábado en el Caprabo de al lado de mi casa llevaron a cabo una promoción excepcional: por cada 10€ de compra te obsequiavan con un vale de 10€!!!
Así, yo que gasté 52€ recibí 5 vales de 10€ cada uno, que podré ir canjeando de uno en uno hasta junio.
A parte de la promoción en sí, que ya es muy buena, lo que me llamó la atención positivamente fue la profesionalidad de los empleados de el establecimiento.
Acudí a realizar mis compras a medio día, y el Caprabo en cuestión estaba a reventar de compradores. Había carros de la compra y niños correteando por todas partes. Pero hacer mis compras resultó pese a ello fácil y agradable.
Comprar era una fiesta. Un señor vestido de pallaso repartía globos entre los más pequeños, todo el personal derrochaba sonrisas y buen humor, y en las estanterías no faltaba de nada.
Otros sábados es habitual que en los estantes falten algunas marcas(sobretodo las de oferta), pero éste todo estaba en su lugar. Había surtido completo de todos los productos.
Cuando fui a pagar me temí lo peor: había unas colas de miedo! Pero me equivoqué, todas las cajas estaban abiertas y las colas avanzaban a un ritmo inusitado. El motivo: en cada caja había dos cajeras, una cobrando y otra ayudando a los clientes a colocar su compra en bolsas. Hice menos cola que qualquier otro fin de semana!
Desde aquí agradecer a los empleados del Caprabo de la Rambla del Celler el esfuerzo que tuvieron que hacer y las horas de más que tuvieron que trabajar para que la campaña que sus jefes idearon en un despacho fuera un éxito en la vida real.
Gracias a las cajeras, reponedores/as, pescateras, charcuteras y resto del personal por atendernos con buen humor y hacer que la compra durante esta promoción no se convirtiera en un infierno, sino en una grata experiencia.

1 mar. 2014

La guerra del piojo...segunda y última parte?

Inexpertos e ilusos con el tema piojil, creímos hace unos días haber ganado la singular batalla.
Lamentablemente, la vida coloca a cada uno en su lugar y nos dio una magistral lección, de como no confiarse ante un enemigo "pequeño".
El jueves de la semana pasada, en la guardería de Helia nos advirtieron que nuevamente tenía liendres. Corroboramos el diagnóstico y decidimos someternos toda la familia en pleno a la liendrera mortal. El veredicto: Alberto limpio, Erik limpio, Helia liendres y un par de minipiojos, yo misma...liendres y un minipiojo!!!! Un minipiojo!!! En mi cabeza!!!
Llena de ira por la insolencia con que estos diminutos seres estaban haciéndose con el dominio de mi hogar decidí atajar el problema de raíz. Me hice con una loción antipiojil apta para menores de dos años (no hay muchas en el mercado), unas cuantas liendreras marca Mercadona, y la máquina cortapelo.
Armada con todo ello, el sábado pasado, libré una gran batalla. Metí todo peluche en bolsas de basura, aspiré sofá y sillas, lavé toda la ropa de cama, nos hicimos el tratamiento en familia y rapé a Helia, Alberto y Erik. Más vale prevenir que lamentar!
Una semana después, puedo decir que la guerra fue dura, que hubo bajas en ambos bandos...pero tras no ver a ninguna de estas odiosas criaturas durante siete días, creo que hemos ganado.
Por si acaso seguimos revisandonos a diario. No pienso bajar la guardia en una buena temporada!