31 mar. 2016

La bipolaridad de la maternidad

Desde que soy madre, noto que más que nunca, mi personalidad se divide, se bifurca, dándome a veces la sensación de albergar dos personas diferentes en un mismo cuerpo.

Como madre, soy una persona amante de mis hijos, capaz de lanzarles las miradas más dulces, más llenas de ternura y de cariño...

Me sorprendo a mí misma, haciendo alarde de una paciencia infinita, antes jamás descubierta en mi persona. Dando mil explicaciones, a preguntas imposibles.

Regalo caricias infinitas, besos eternos, cosquillas sin límite...

Pero ay... no todo son lindas florecillas en mi interior.... debo admitir que también hay espinas.

Así que, como madre, cuando uno de mis hijos llama a las dos de la mañana, no suenan violines en mi cabeza, no vuelo rauda y veloz con una sonrisa amante en mi rostro... no... Lo que suelo oír en el interior de mi cabeza son improperios, mi mandíbula se tensa, mis dientes aprietan.... y acudo tambaleante a su habitación. Y les atiendo, que nadie lo dude, y trato de mostrarme calmada con ellos... y lo logro... a veces.

Y como madre, cuando llega ese momento del día... en que ya es tarde y has repetido mil veces con tu mejor sonrisa que toca lavarse los dientes, te ves reflejada en el espejo del baño... de nuevo apretando los dientes, con la tensión acumulada, y lanzas algún grito en forma de ultimátum hacia el comedor.

Y como madre... llega ese día en que amenazas... en que alzas tu voz... para luego marchar a la cocina y dejar correr tus lágrimas mientras piensas que debiste haber tenido más paciencia.

Y a veces te preguntas, como un hijo puede despertar en ti sentimientos tan contradictorios?? Como puedes quererle tanto, tanto hasta que te duela.... y como puedes a la vez en determinados momentos sentir tanta rabia hacia él?? Sentir tanta impotencia y frustración que te llevan a maldecir por lo "bajinis" o de pensamiento??

Dos personas.... un lado bueno, y otro malo... una madre, a fin de cuentas.

La mayoría de madres oculta con vergüenza esta cara B, este lado oscuro de la maternidad.... llegando a negar haber tenido pensamientos o sentimientos "oscuros". Yo lo saco a pasear, lo reconozco, por que no?? Tanta madre perfecta a veces me asusta... y pienso: seré normal?

Luego recuerdo que la mayoría tienen miedo al rechazo, a ser cuestionadas o criticadas y prefieren ocultar estas cosas. A mi, hace tiempo, que ciertas críticas me dan igual. Soy honesta, conmigo misma y con los demás.

Y sí, a veces cuando el cansancio y el sueño me pueden y mis hijos me llaman.... no puedo evitar pensar un "cagoentodo" mientras muevo con pereza mi cuerpo.

Y tu? Eres madre o padre bipolar? Dulce como la miel y raspos@ como un kiwi??

27 mar. 2016

Dos peques, una madre y un balón = mucha diversión!

Podría bien ser el título de una nueva película española... pero es más bien el mejor título para definir mi mañana.

Hoy papá se fue a entrenar por la mañana. A menudo aprovecha la tranquilidad de los domingos para hacer su tirada larga, es decir, hacer la salida de más quilómetros y por lo tanto de más tiempo de toda la semana.

Y yo, me quedo en casa...al frente del hogar! Durante unas horas, la casa es mi feudo, a compartir con dos peques y un conejo!

Suelo aprovechar para poner y tender alguna lavadora, y hacer alguna de las archiconocidas tareas del hogar: limpiar el baño, pasar la aspiradora o cualquier otra mandanga igual de divertida.

A veces, incluso aprovecho para adelantar trabajo o escribir tranquilamente en el blog.

Obviamente, para poder hacer estas tareas, necesito echar mano de mi aliada en fin de semana: la tele y los dibus.

Entre semana no la encendemos cuando están los peques para aprovechar el tiempo en familia, pero el fin de semana (como ya os expliqué) es otro cantar. Y la caja tonta se convierte en mi aliada durante un par de horas.

Luego siempre la apagamos, nos vestimos y nos vamos!! A disfrutar del aire libre y a hacer alguna actividad que nos guste!

Y hoy ha tocado estrenar balón nuevo!! Hemos ido un ratito al parque, para satisfacer la demanda de la peque de hacer castillos de arena, y las ansias de columpio del grandullón.

Y luego.... de cabeza al césped! A luchar con el balón!!! La verdad es que ninguno de los tres tiene mucho estilo, ni conocimientos futbolísticos, pero lo hemos pasado en grande!

La peque se abrazaba a la pelota y la manejaba con las manos como quería, el grandullón me cambiaba mi portería de sitio a conveniencia, de modo que siempre me marcaba gol (es imposible defender la meta cuando no sabes de que árbol a que árbol va!!), y yo tropezaba con mi hijo cuando intentaba regatear!

Hemos reído, corrido y disfrutado al máximo! Recordando los tiempos, ya lejanos, cuando yo salía con mi hermano y mi padre a darle patadas al esférico!

Cuando mis hijos sean mayores, también lo recordaran...sólo que ellos podrán recordar indistintamente cuando daban patadas a la bola con su padre y con su madre, puesto que en esta casa a nadie se le caen los anillos por salir a defender un larguero o marcarse unos regates con el mejor de los estilos!

25 mar. 2016

Wallapop, útil o no?

Lo primero que quiero dejar claro, es que este post no está patrocinado, ni mucho menos!!!

Allá en el 2012, justo un mes después de que naciera mi pequeña, me quedé sin empleo. Empezó un período en el que lo pasamos bastante mal económicamente hablando. Con dos peques, una hipoteca que estaba bastante altita... y yo sin encontrar trabajo mes tras mes, tuve que agudizar mi ingenio para sacar dinero de debajo de las piedras.

A lo tonto, estuve un año sin trabajar, entre la baja maternal y lo que me comí de paro.

Empecé a invertir parte de mi tiempo en hacer limpieza, y a ser consciente de la de trastos que teníamos acumulados en casa. Desde objetos de decoración que habían acabado en cajas, a ropa y cosas de bebé que estaba claro que mis hijos no iban a utilizar más.

Busqué información por internet y opté por poner un anuncio en segundamano.es. Pasaba el tiempo y nada.... nadie se interesaba por un lote de perfumes de colección que me habían regalado siendo adolescente y que nunca usé ni valoré.

Finalmente acabé encontrando un comprador. Un chico cuya madre era coleccionista y sabía apreciarlos! De aquella primera venta saqué 50 euros, que se fueron directos a pagar unas zapatillas de deporte que mi hijo necesitaba.

En seguida vi que aquello podía funcionar. Vendiendo lo que no usaba ni necesitaba podía conseguir un dinero que nos iba de perlas para comprar aquello que nos hacía falta.

Pero también tenía claro que aquel sistema no era el mejor. No recuerdo si alguien me hablo de ella... o si lo leí en internet... el caso es que decidí probar a descargarme Wallapop, una aplicación para el móbil que sirve para vender y comprar cosas de segunda mano.

El sistema es muy fácil y cómodo de usar. Descargas la aplicación en tu teléfono o tablet, creas un perfil, y ya estás listo para usarla. Desde la misma aplicación puedes acceder a la cámara para hacer una foto al objecto que quieras vender, o cargar fotos ya hechas desde la galería.  

Introduces el nombre del producto, el precio y una descripción del mismo, y ya está listo y a la venta. La velocidad con la que se venda el producto dependerá del precio que le pongas y de la demanda que haya en ese momento para cosas similares.

Yo he vendido de todo a través de ella, desde ropa de los peques, un cochecito, marcos de fotos,  juguetes, portavelas.... y casi nunca he tardado mucho en vender. Lo más sorprendente que he vendido fueron los muebles del comedor... y en apenas una semana!! Los íbamos a tirar... y mi marido me dijo en broma: podrías venderlos, tu que vendes todo.
Así que le tomé la palabra.... pensé que lo peor que podía pasar era que nadie los quisiera y hubiera que tirarlos de todos modos. Y hubo suerte! Al día siguiente ya recibía mensajes de personas interesadas!

Cuando a alguien le interesa un producto, a través de la propia aplicación te envía un mensaje. Os ponéis de acuerdo en como hacer la entrega.... y listo!

Normalmente yo no envío productos por correo, sólo vendo a gente de Barcelona y alrededores, con quienes pueda quedar en persona y hacer el intercambio.

Nunca he tenido ningún problema con ningún comprador, los que han querido regatear me lo han dicho desde el principio en sus mensajes, y si no me ha interesado su oferta... se lo he dicho... y listos! A esperar a que otro se interese y me pague lo que quiero.

También os digo que soy precavida. Siempre quedo en la calle, y antes de quedar, siempre les recuerdo el precio que pido, para asegurarme de que luego no me vengan con sorpresas.

La única pega es que a veces los mensajes no te llegan en tiempo real.... y la comunicación con el comprador no es siempre fluída por culpa de la aplicación. Por eso, según lo que venda y donde haya quedado, muchas veces acabo pidiendo el teléfono al comprador o dándole el mío, para asegurarme que nos encontramos.

Por otro lado, la aplicación te permite poner una nota al comprador, y al vendedor....de modo que si alguien no es de fiar y le ha hecho alguna jugarreta a alguien.... lo sabrás!!

Y tu? Conocías esta aplicación? La has utilizado para comprar o vender? Contento con la experiencia?

23 mar. 2016

La pedagogía de los álbumes de cromos

Hasta hace algún tiempo yo veía los álbumes de cromos como un mero sacadinero de sus fabricantes. Compras el álbum, vas comprando sobrecitos, te gastas un dineral poco a poco y sin ser consciente y total... al final el álbum acaba sin completar y el peque no le habrá hecho ni caso.

Esta era mi manera de verlo hasta que el año pasado le compramos a Erik su primer álbum de cromos! Y entonces descubrí: la pedagogía de los álbumes de cromos. Comencé a verlos como herramientas educativas con las que podía trabajar muchas cosas de una manera divertida con mis pequeños.

No en vano, este año le hemos comprado a Erik un nuevo álbum de cromos, y a la pequeña Helia la hemos iniciado también en el tema con el primero.

Puede que en este momento os estéis preguntando: pero....exactamente.... como un álbum de cromos puede ser una herramienta educativa??

De un modo fácil! He aquí los aspectos que podemos trabajar:

  • capacidad numérica: según la edad lo trabajamos de distinta manera. Con Helia (de 3 años) estimulamos el reconocimiento de números y potenciamos el aprendizaje. Ella sólo conoce los números del 1 al 4. Lo que hago es ayudarla a aprender números nuevos, reduciéndolos a unidades, para ayudarla a que poco a poco se aprenda los números del 1 al 9. Simplemente cuando miramos el número del cromo se lo leo de modo que el 39 se convierte en 3 y 9. Luego busco la página donde sale el cromo a enganchar y ella busca el número en el álbum (no sabe leer de que número se trata, pero es capaz de reconocerlo). Al principio le costaba un poco, pero enseguida entendió la tarea y ahora los encuentra todos.

  • Concepto mayor y menor que: con Erik trabajamos el tema de un modo más complejo, ya que con 5 años ya es capaz de leer los números de dos cifras. Los de tres cifras, no obstante, le son prácticamente desconocidos, así que o los descompone en unidades o se los leo primero yo y luego él se va acordando. Ahora estamos trabajando para que busque por sí mismo la página en la que aparece el número del cromo a enganchar. De este modo trabajamos el orden de los números e introducimos conceptos como el mayor y el menor que. Con los números de dos cifras se aclara bastante, pero los de tres lo traen por la calle de la amargura. Aunque poco a poco, va mejorando!

  • Motricidad fina: abrir un sobre de cromos sin romper lo que hay dentro, es todo un arte, y mis peques ya lo tienen dominado. Por otro lado, despegar el papelito de detrás de los cromos y pegarlo adecuadamente, tampoco es tarea fácil. Erik ya es un profesional del tema, y Helia de momento necesita ayuda para realizar la labor. Poco a poco, irá adquiriendo mayor control y destreza en los movimientos, y en cualquier momento nos sorprenderá siendo capaz de enganchar cromos sin apoyo.

  • Tolerancia a la frustración: esperar con ilusión a que te compren algún sobre de cromos, llegar a casa lleno de felicidad, abrirlo... y comprobar que casi todos son repes.... es algo que cuesta de sobrellevar. Pero a todo se aprende, y a gestionar la frustración, también. Poco a poco, van asumiendo que no siempre nos tocan los cromos que queremos, y que es algo que no podemos modificar. A la peque le costó bastante entender porque no podría enganchar algunos de los cromos que le salían... y que significaba que fueran repes. Tras la primera rabieta.... lo lleva algo mejor! También gestionamos la frustración cuando se dejan de vender los cromos de la colección y ha quedado inacabada. El año pasado Erik lo aceptó muy bien. A ver que tal se le da a Helia! Es un modo de que vean que a veces las cosas no salen como querríamos y que tampoco es el fin del mundo...si el álbum no se pudo completar. Tal vez el próximo lo completen...es la magia y el atractivo de las colecciones!!

  • Paciencia: no solemos comprar los sobres de cromos de uno en uno... la mayoría de las veces compramos 4. Pero eso no significa que los podamos abrir todos de una sola vez nada más llegar a casa. Los peques ya saben que como máximo abriremos un par de sobres. El resto los guardamos para abrir otro día. Aunque al principio la norma costaba un poco de aceptar... y solían pedir abrir "uno más porfaaaaa", ahora lo tienen muy asumido y abren los que tocan y guardan el resto sin rechistar.
Así que como veis, en esta casa los álbumes de cromos dan muuuucho de sí y los amortizamos muchísimo trabajando muchas cosas.

Y tu? Compras álbumes de cromos a tus hijos? Los utilizas para fomentar el aprendizaje en tus hijos??

19 mar. 2016

Celebrando el día del Padre

Hoy estamos de celebración! No en vano es el día del padre!!

Hace unas semanas compré con mis hijos el regalo del día del padre (o uno de ellos), el cuento "Te quiero, Papa", regalo fallido, pues mi hija se "chivó" en cuanto vio a su padre, y tuvimos que entregarle el regalo de forma prematura.

Así que decidí, que de regreso del trabajo, esta semana, pasaría un día por una tienda y compraría el regalo. Luego, el llegar a casa, se lo conté a mi hijo, que se puso super contento por considerar un acierto los regalos escogidos.

Este año, los regalos, nos han pasado al "lado oscuro" de la vida: un peluche de Darth Vader (papá oscuro donde los haya), un lego de Star Wars, un coche de Batman, y una figura de Batman.


La cara de mi marido al abrir sus regalos, no tiene precio! Al haber recibido su cuento hace unos días, no esperaba regalo alguno...así que le hemos pillado por sorpresa!

Desde pequeño le habían fascinado los legos, y creo que nunca tuvo ninguno. Son juguetes caros.... de manera que los padres de "la época" no se los podían permitir. Ahora, me llena de orgullo verlo montar SU lego con la ayuda de su hijo! Parece ser, que con cinco años, el peque tiene una especie de sexto sentido para interpretar las instrucciones!!!

Batman es un personaje que tanto a Alberto como a mi nos encanta, y no teníamos nada de él, así que cuando vi la figurita y el coche de Hot Wheels no pude evitar enamorarme de ambos y llevarlos a casa!!

Y que decir del peluche de Darth Vader!!! Malo maloso y tan tierno a la vez! El reflejo de cualquier padre, puesto que yo soy de las que cree que todos los padres, a decir verdad, todas las personas, tenemos nuestro lado oscuro.

Buenos padres, amantes de nuestros hijos, cariñosos y pacientes, pero con tendencia a pasarnos de tanto en tanto al lado oscuro... perdiendo la paciencia, soltando cuatro gritos, y enarbolando nuestro sable de luz roja como el Darth Vader más temible. Por suerte, nuestros escarceos con el lado oscuro duran poco... y pronto volvemos a la luz, a mostrar nuestra mejor cara en todo momento. Tal vez este peluche nos recuerde que debemos tratar de pasarnos al lado oscuro las mínimas veces posibles... no sea caso que acabemos por caer en él y no consigamos volver a la luz jamás.

Feliz día a todos los padres!!! Pero especialmente a los que ejercen como tales y no se limitan únicamente a ostentar el cargo!

16 mar. 2016

Superada por... la lengua de trapo de mi hija!

Pese a que Helia tiene ya tres añitos, sigue teniendo una lengua de trapo, que a veces, sinceramente, me supera! Sigue teniendo sus propias palabrejas, que en ocasiones resultan difíciles de descifrar y nos dejan tanto a mi como a su padre totalmente fuera de juego.

Una de sus palabras que nos ha traído más de cabeza ha sido "larchipus". De vez en cuando nos soltaba cosas como: pareces un "larchipus", eres un larchipus" o simplemente canturreaba "larchipus, larchipus...." alegremente.

Tanto su padre como yo... le preguntábamos que es un "larchipus", pero su respuesta era tan enigmática como la palabreja en sí: pues un "larchipus", mama!!!

Tras meses de escucharle tan "bonito palabro" la otra noche le volví a preguntar por el significado del término. Y para nuestra sorpresa, fue su hermano mayor el que nos sacó de dudas: "mamá, quiere decir un octopus, un pulpo". Flipa con la nena!!!! Y ella, como si tal cosa suelta: si... el larchipus!! Como el calamar!!!

Increíble! Por fin habíamos descubierto al "larchipus". Es lo que tiene que en cole hagan inglés.

Tampoco tuvo desperdicio el incidente que mi peque sufrió en la cocina mientras le preparaba la cena hace un par de semanas. Cerré la puerta del microondas para calentar un plato de puré y mi peque que estaba justo delante me grita: ay!!! el "mercadona" me ha pillado los pelos!!! Las lágrimas se me saltaban!!!

Si es que ya se sabe....el "mercadona" es perjudicial para la salud...deberíamos usarlo menos....

Otra cosa muy suya, es que mi hija nunca pierde nunca las cosas....ella simplemente no las busca! Es decir... te viene superangustiada y te dice: "mama, no busco mi peluche!!! No lo busco!!!!"

Ahí tu, la primera vez que te lo suelta, cometes el error de decirle: "si no lo buscas, donde está el problema??" Y ella, te mira muerta de la rabia y te grita: "mamaaaaaa, que no lo buscooooo!!!!

Lo que trata de decir, obviamente es que no lo encuentra... Y por más que le repetimos la manera correcta de decirlo para darle ejemplo... no hay manera de que lo pille.... Así que seguimos sin buscar cosas en esta casa.

Otro clásico es preguntar por lo que pasará "avui" (hoy) cuando en realidad quiere preguntar por lo que pasará mañana: "mama, "avui" (hoy) qui em despertarà (quien me despertará)". Y así.... cada noche. Y pobre de ti como se te ocurra decirle: "avui" (hoy) no Helia, demà (mañana)". Porque entonces se pone super histérica, como si no la entendieras y te grita: nooooo "avuuuuiiiiiii" (hoy).

También manda narices que sea capaz de pronunciar bien Chewbacca (que yo ni siquiera estoy segura de como se escribe) y que al malo de la peli le ningunee llamándole "Dar Verde".

Eso sí, lo que a mi marido y a mi nos ha dejado totalmente atónitos ha sido su "bonito palabro" de la pasada noche. Despertarte a las tantas de la mañana con un grito-llanto de la peque no es algo fuera de lo normal. Pero que cuando mi marido acude a la carrera a la habitación para preguntarle que le pasa ella le responda ni corta ni perezosa que: "no busco (encuentro) a Cristoooooo", deja fuera de combate a cualquier padre. En ese preciso instante te planteas si es posible semejante muestra de fervor religioso en una niña de 3 años.... Y ella, agonizando de sufrimiento, repite su cantinela a grito pelado.... Entonces es cuando caigo en la cuenta, y desde la cama le grito a mi marido: "el pelucheeee, ayer se llevo a la cama a Tristón"!!!!

Si.... mi hija tiene en su haber ese famoso peluche de mi infancia... Tristón, el perrito lloroso que solo quería un amiguito y un hogar con mucho amor.... O como ella le llama: "Cristó".

En fin, algunos niños deberían venir con un diccionario debajo del brazo. En nuestro caso, seguramente nos facilitaría mucho las cosas.

10 mar. 2016

Te Quiero, Papá - Literatura Infantil

Ahí voy de nuevo con mis recomendaciones literarias para peques y no tan peques de la casa.

Hoy os traigo un libro cargado hasta de los topes de ternura. Se trata de "Te Quiero, Papá" un libro de Melanie Joyce, ilustrado por Polona Lovsin, y que nos llega de la mano de Susaeta.

Hace unos días lo descubrí en el estante de una papelería, ubicado entre una serie de artículos para regalar el día del padre, y al instante, me enamoré de su portada. La imagen transmite dulzura a borbotones, y en seguida supe que a mi marido le encantaría recibirlo de la mano de sus hijos.





8 mar. 2016

Consejos para seguir una "carrera urbana" y ser un buen supporter

Como muchos ya sabéis este fin de semana tendrá lugar la Maratón de Barcelona.

El año pasado, mi marido la hizo marchando y juntos vivimos una experiencia mágica: él como atleta y yo como supporter. Lo compartí con vosotros en mi entrada sobre "La otra Maratón".

La verdad es que llevo ya muchos años siguiendo a mi marido por el asfalto y las pistas de atletismo. Primero como runner, en carreras populares, y luego como marchador tanto en carreras populares como en pruebas y competiciones en pista o ruta.

Y seguirle, no siempre ha sido fácil. Aún recuerdo la primera cursa dels Bombers en la que participó: no le vi en la salida, ni el recorrido, ni en la meta.... Menudo fiasco de supporter!! Vaya frustración!

Así que decidí que aquello no podía volver a pasar y que había que mejorar la estrategia a seguir. Si quería ver a mi marido y animarle entre tanto corredor... no podía dejarlo todo al azar. Debíamos organizarnos.

Han pasado muchos años, y he ido mejorando mi estrategia, habiéndome convertido en lo que podríamos denominar una "buena supporter", aquella que consigue hacer un buen seguimiento del atleta, consigue verlo en los puntos kilométricos acordados (y en alguno más), y logra proveerle del avituallamiento necesario.

El año pasado, cuando acompañé a mi marido en su proeza personal, coincidí como supondréis con muchos supporters más, decididos a apoyar a parientes y amigos en tan dura prueba. Y me sorprendió comprobar con cierto "horror" como muchos de ellos lo habían dejado todo al azar: no sabían por donde pasaba la carrera, ni a que ritmo podía correrla el atleta al que seguían... Andaban perdidos... y algunos se pasaron la prueba corriendo para no lograr ver a sus seres queridos.

Ello me llevó a pensar en escribir esta entrada, y compartir con vosotros unos cuantos consejos básicos para que podáis seguir a un atleta en cualquier tipo de prueba urbana en la que participe, ya sea un 10.000, una media o una maratón.

Ahí van los "secretos" mejor guardados de esta humilde supporter:

  1. no dejes nada al azar!!! planifica los detalles junto con el atleta al que vas a seguir. Así aumentarás tus probabilidades de éxito.
  2. hazte con un mapa del recorrido de la prueba. Debes saber por que calles pasará la competición para valorar junto con el atleta en que puntos del circuito es mejor que le esperes. Si simplemente acudes a la prueba para animar, tal vez no te "necesite" tanto en los primeros quilómetros, pero si vas a proporcionarle avituallamiento seguramente te necesite en unos quilómetros concretos y debáis pautarlo más.
  3. es importante que sepas a que "ritmo va" el atleta al que apoyas. Es decir: en cuanto tiene previsto acabar la carrera y a cuanto suele hacer un kilómetro. Si sabes a que ritmo va a intentar ir, podrás calcular cuando va a pasar por los puntos de reunión que hayáis establecido.
  4. estudia como vas a ir de un punto de reunión a otro. Si es una carrera corta, podrás ir a pie, atajando por "callejuelas". Pero si es una Maratón el metro se convertirá en tu mejor aliado. Estudia donde están las paradas, en que calles te dejan, y calcula el tiempo que vas a necesitar para tus desplazamientos.
  5. no te flipes!!! No intentes ver al atleta en muchos puntos del recorrido. Ten en cuenta que la prueba es en domingo y que el metro no tiene la misma frecuencia de paso que en los días de diario. Invertirás tiempo en desplazarte. Vale más quedar en 4 puntos y llegar a tiempo, que querer ir a 10 y perder al atleta en el tumulto de la prueba.
  6. En pruebas tan concurridas como esta, concreta con el atleta en que punto exacto vas a estar. A poder ser quedar en una esquina, donde se corten dos calles que sean fácilmente reconocibles, y concretar en que lado de la calle vas a ponerte, si a su derecha o izquierda. Ponedlo fácil, en todos los puntos quilométricos ubícate en el mismo lado de la calle. Piensa que conforme la prueba avanza los atletas van cada vez más cansados y si tiene que pensar que en el km 6 estas a su derecha, en el 16 a su izquierda... es probable que se despiste. Si siempre te espera a su derecha, instintivamente cuando se acerque a vuestro punto de reunión, ya intentará colocarse a ese lado de la calzada y te será más fácil verle y proporcionarle avituallamiento si lo requiere.
  7. Sé previsor! Si la persona a la que apoyas va a un ritmo de 6 minutos el quilómetro, intenta estar en el punto de reunión un par de minutos antes. No sea caso que se adelante y lo pierdas!
  8. Sé paciente!! Si va a un ritmo de 6 minutos el quilómetro, espera y dale un margen de 5 minutos. Piensa que conforme avanza la prueba es más fácil que el ritmo de los atletas se haga más lento y tarde más en llegar a los puntos de reunión.
  9. Si puedes, lleva un cronómetro y recalcula tiempos. Si va a 6 min el quilómetro en teoría pasará por el quilómetro diez a los sesenta minutos... pero como os decía el ritmo puede ir variando... Si cada vez que le ves pones el crono a cero y ves lo que ha tardado, podrás recalcular el tiempo para el siguiente punto de reunión.
  10. Fíjate en como va vestid@!! A veces el saber que lleva una gorra roja, o una camiseta verde será crucial para detectarle entre la multitud.
  11. Si tienes que darle avituallamiento... no confíes en tu memoria! Que te lo marque! Este gel en el quilómetro seis, está barrita en el doce... con un rotulador gordo te lo vas escribiendo. Así los nervios no te traicionaran.
  12. Márcate en el mapa los puntos de reunión y repasarlos juntos.
  13. A ser posible, no fijéis los puntos de reunión en puntos que se prevean concurridos, puntos quilométricos míticos, frente a la Sagrada Familia, justo al lado del Camp Nou.... Son puntos donde siempre va a haber más gente. Mejor quedad en puntos que identifiquéis vosotros con facilidad y que no estén exactamente en una "marca" quilométrica. Unos metros antes o después habrá la mitad de gente.
Y por último.... disfruta! No te limites a animar a tu atleta! Anímales a todos!!! Te sorprenderá ver como te lo agradecen con su mirada, sus gestos o incluso sus palabras! Piensa que no todo el mundo tiene quien lo anime y lo acompañe. Y que por otro lado... tal vez yo anime a tu hermana en el quilómetro diez donde tu no estás y tu animes a mi marido en el doce, donde yo no estoy. Así se sentirán acompañados toda la prueba y tu te lo pasarás en grande!!! Y no se te hará nada pesado irle siguiendo!

La Maratón es una fiesta! Vívela!!!!

5 mar. 2016

Traga Tragabolas!!

Quién no recuerda este juego de su infancia? Aquellos simpáticos y voraces hipopótamos que se lanzaban raudos a comer el mayor número de bolas posibles??

Un juguete de nuestra niñez, que sigue estando de moda a día de hoy!

Estas Navidades, los Reyes Magos, sorprendieron a nuestro peque con el simpático juego Tragabolas, un juego divertido y apto para toda la familia.

Desde hace algún tiempo, Erik, se ha empezado a interesar por los juegos de mesa. Ya las pasadas navidades, se pidió alguno de ellos, como el clásico parchís o otros más modernos, de los que ya os iré hablando.

El caso, es que él con cinco años, disfruta de este tipo de juguetes, entiende bastante bien las normas de muchos de ellos, y puede seguir fácilmente el ritmo del juego. ¿Cuál es el problema? Que su hermana, Helia, se empeña en participar del juego... pero lamentablemente, a sus tres años de edad... la mayoría de juegos de mesa les están "grandes".

Eso hace que tengamos muchas dificultades para poder pasar un buen rato en familia, sentados alrededor de un juego de mesa, ya que ella interrumpe el ritmo, se frustra, su hermano se frustra y nosotros tratamos de salvar la situación lo mejor que podemos. Pero divertirnos... no nos divertimos.

Eso, hasta que Tragabolas llegó a nuestras vidas! Por fin, un juego con el que los cuatro miembros de la familia podemos participar y divertirnos. Tragabolas es un juego muy sencillo que posibilita que nuestra peque de tres años pueda participar activamente de las partidas.

Las partidas son muy rápidas, en apenas un minuto los 4 hipopótamos habrán dado buena cuenta de las bolas y la partida habrá terminado. Eso hace que hasta para los más pequeños sea sencillo mantener la atención durante la partida. Pueden jugar 4 personas y lo único que hay que hacer es pulsar una palanca que los hipopótamos tienen en su espalda. Esto hace que los hipos alarguen el cuello y abran la boca, ingiriendo las bolas que están en el centro del tablero.

Los peques practican su coordinación motriz, y aprenden a respetar las sencillas normas del juego. Deben esperar con sus manos en la palanca, a que se de "la señal de salida" que indica que ya podemos empezar a pulsar la palanca para tragar! Una vez acaba la partida practicamos con los números. Cada uno de nosotros debe hacer el recuento de las bolas que su hipopótamo ha tragado. Esto para Erik es super sencillo! Pero a Helia, con tres añitos, le viene muy bien. El hipopótamo, como mucho, habrá tragado unas siete bolas... de manera que para ella es una buena cantidad para practicar. En otros juegos, como el parchís, hay que contar las casillas y mover una pieza por ellas... y aunque parece tarea fácil, el concepto de contar casillas es más complicado de lo que parece. Aquí, sólo hay que contar bolas, que permanecen estáticas.

Para que practique más, a veces la hacemos encargada de recuento, de modo que debe contar las bolas que se han tragado todos los hipopótamos.

Por otro lado, es un juego donde cualquiera puede ganar. Ganar la partida es cuestión de velocidad, coordinación, y suerte! Así que hasta la peque consigue ganar alguna partida! Esto es genial, porque en otros juegos, siempre ganamos nosotros o el peque (por ser más "capaz") y ella se frustra mucho. Aquí ella también gana, y eso la hace sentirse "una más".

También aprendemos a ganar y perder, a gestionar los sentimientos que se generan alrededor de esas dos opciones intrínsecas a todo juego. Al ser partidas muy rápidas, se pueden jugar varias, de modo que siempre todos acabamos ganando y perdiendo alguna vez. Así es más fácil encajar que has perdido, cuando sabes que la próxima vez puedes resultar vencedor. En otros juegos donde la partida es larga y entraña mayor esfuerzo, si pierdes puede resultar más frustrante, sobretodo si se tiene en cuenta que es probable que hasta dentro de unos días no volvamos a jugar y no puedas desquitarte. Por eso creo que es un juego ideal para iniciarse en la gestión de estas emociones. Luego deberán aprender a gestionarlas con otro tipo de juegos.

Si queréis que os ponga una pega, la única que le veo es que niños muy pequeños o mascotas podrían ingerir las bolas, que son como canicas. Si vuestro hijo aún se mete todo lo que encuentra en la boca, no está preparado para jugar (no sin vigilancia, si más no). Y si hay hermanos pequeños o mascotas, deberemos prestar especial atención a que las bolas no se caigan por el suelo (a nosotros no se nos suelen caer, y eso que los peques le dan buen impulso a sus hipos).

Si aún no tenéis un tragabolas y queréis saber características y precio podéis consultar en el enlace a Amazon pulsando AQUÍ. Y si os interesa también podéis comprarlo en el mismo enlace.

3 mar. 2016

Hoy no me vas a comer! He dicho!

Hay días en los que la vida parece querer comerte. Así, porque sí, con premeditación y alevosía.

A veces estos días se ven venir... otras veces no... y te arrasan como tren de mercancías.

Ayer fue uno de esos días. Días que empiezan mal nada más poner un pie en el suelo. Días en los que de repente tu cuerpo sangra cuando no debería hacerlo (obviamente a causa de un estrés que crees tener bajo control...pero tu cuerpo te sorprende gritando que NO!).

Días en los que el ferrocarril te deja tirada en medio de la nada... porque unos estudiantes en huelga han decidido invadir las vías. Y te ves obligada, a esperar pacientemente a que el servicio se reanude....

Días en los que tenías a ocho personas citadas a las 10 de la mañana... y vas comprobando con horror... como a las 9 tu sigues tirada en medio de la nada.

Días en los que recibes una llamada de una colega de profesión que quiere explicarte un caso... y como estás tirada en medio de la nada y pendiente de la megafonía, apenas das pie con bola... Días en que la llamada se corta hasta tres veces, porque el ferrocarril reanuda su marcha y justo atraviesas todos los túneles habidos y haber....

Días en los que corres como una loca para conseguir llegar a tu puesto de trabajo sólo con diez minutos de retraso... para descubrir con horror que de las ocho personas que tenías citadas no se ha presentado... ninguna!! (ninguna?? o venga va... en serio???).

Días en los que te dices: hoy me saco un café de la máquina, porque al menos merezco eso! Y te das cuenta que no llevas ni una sola moneda.... y que no hay ningún conocido a quien pedirle prestado...

Días en los que al llegar a casa y recoger a los peques acabas perdiendo los nervios con ellos....con ellos!!! que en realidad nada hicieron más que remolonear a la hora de ponerse el pijama.

Días que terminan contigo llorando en un rincón... en el suelo de la fría cocina... pensando.... basta ya!!! no puedo más!!!!

Por eso, hoy decidí que sería un gran día. Un buen día.... un día de esos en los que no me dejo comer por la vida.

De modo que cuando, a causa nuevamente de la huelga de estudiantes, el ferrocarril me abandonó otra vez en medio de la nada, me dije: hoy no me vas a comer! Hoy te como yo ha ti! He dicho!

Los del ferrocarril, que ya se debían oler el percal de hoy, habían puesto un servicio de autobús para unir las dos estaciones que quedaban cortadas. Con una sonrisa, acepté mi destino y subí al corcel blanco de la salvación (o sea a un bus con toda la gente del andén empujando para ver si cabíamos).

Bajé del bus, repitiendo mi mantra, cogí nuevamente el ferrocarril... llegué a la estación a las 9.15, corrí como loca... y conseguí llegar a la oficina a las 9.32. Allí me esperaba la chica con la que había quedado a las 9.30, puntual... como debe ser! Casi se me car la lagrimilla! Hoy sí!

Hoy vinieron los tres que tenían que venir, una faltó pero se excusó por ello. Hoy llegué a casa relajada y disfruté de una tarde entera con mis peques. Hoy no hubo gritos ni posibles enfados. Hoy gané yo la partida.

Eso sí... mi cuerpo volvió a sangrar... recordándome que no voy por buen camino... y que si estiras mucho una cuerda...al final se rompe.